porno diario. arte & cotidiano

veo porno desde que me lo enseñaron la primera vez, no lo he dejado, tal vez no lo haga. me gustaría que algunas mujeres me hicieran lo que hacen las “actrices porno”. algunas parejas sexuales que he tenido lo han hecho y me encantó. no puedo decir que mi performance es como el de los “actores”, tampoco me acongoja.

una chupada, sexo anal, decenas de posiciones, miles de minutos repetidos. se trata de una sensación, al menos en mi caso, de encontrar calma sin palabras, porque sí, porque no queda de otra, porque no quiero otra. pero al mundo parece no gustarle el porno, a algunos genuinamente, a otros porque simplemente no, a otros les da igual.

pero la banalidad del mal quizá se aplique a este punto, la banalidad del porno. hoy en día incluso escucho discusiones sobre si es posible hacer arte pornográfico, técnica en la grabación, etcétera; machismo y femenismo pornográfico, especialización, esta revista proponiendo un tema así. se trata de sexo sin ser partícipe de él, para los que no podemos pagarlo. ¡qué hay de la trata de personas por aquellos que lo consumen! tienen razón, como también muchos que se dedican y ganan dinero conscientes de ello, allí no hay trata.

como la política, todo es falso, pero genera ilusión, fantasía, es para los que no podemos pensar ciertas emociones y entonces vemos una mamada para sentirnos tranquilos. la última frase fue política y pornografía. el tiempo me hace ver los grabados romanos y querer encontrar la relación arte-porno, pienso que no la hay. el porno es porno y política. el arte es otra mierda más refinada, socialmente respetada, incluso los “trasgresores de lo artístico”, vayan y hagan porno y déjenselo meter o métanlo y ganen dinero por eso, porque sí, porque hay sexo y ya, sin discursos, sin crítica. no lo harán.

encuentro la genitalidad en grabados, pinturas, películas, plataformas para lo artístico, pero en el porno encuentro lo que el arte no me ofrece, la libertad de una fantasía bizarra inexplicable, que no quiero explicar, y que me abruma, se trata de sexo y fantasías y ya, mamadas. y el arte de arte, sin mamadas como las de muchos “artistas” contemporáneos.

quise escribir decentemente, pero no sé, es porno, veánlo; podría recomendar mis escenas favoritas, o bien a estos nuevos creadores del porno no machista, el porno de arte. veánlo, o no. y a la mierda.

me queda la duda de por qué la prohibición, por qué el reparo de impedir mirarlo. tengo algunos esbozos de respuesta, pero no me satisfacen aún.

como es costumbre en esta columna, escuchen un vídeo porno mientras leen esto, y a ver qué tal. Interiores es una columna en la que el arte y la cotidianidad de la experiencia al interior de una vida se relacionan como una forma de sentir el mundo. Nada más.