erótica tu abuela. chez negrete

El Erotismo ha sido un tema recurrente en las sociedades actuales, se vende magistralmente la idea de que el individuo posee una sexualidad de libertades en relación a su cuerpo y los vínculos con los otros como nunca antes vistas, un amplio reconocimiento de lo que es el Erotismo, y hasta LA CIENCIA se lo ha tomado demasiado enserio acoplándolo de una forma “científica y sistemática”, buscando en qué partes del cuerpo y del cerebro se encuentra lo erótico. Se presenta ante nosotros una parafernalia extraordinaria que valdría la pena mencionar: terapias y/o consejos de médico que propician una relación erótica con la pareja: “Los beneficios del erotismo para la salud”; lo atractivo que se vuelve en el mercado del arte una obra de arte “erótica” con la seguridad de que se venda por miles de dólares, y que las galerías de arte volteen a ver ese tipo de obras para que sea redituable el negocio que manejan. Por último, los movimientos que han surgido en los últimos años y que circulan en  los medios digitales e impresos (tal vez, en un primer momento, tenían una lógica disruptiva a las ideologías vigentes) como #metoo y frases bombardeantes que impiden la reflexión en el individuo: “ámate a ti mismo” “empodérate” “emprende” “tienes el control de tus emociones”.

 

El Erotismo posee sus límites ya que se circunscribe a un discurso prefabricado y a un público adormecido, incapaz de despertar donde lo erótico permanece como algo placentero, vista de una manera fragmentada y de nuevo…la censura viene a distorsionar a Eros… se le corta las alas, maquillaje por aquí, maquillaje por allá y unos retoques de photoshop para que salga en una linda portada del Times o colaborando con un influencer importante creando una campaña #PZloveyourself.

 

Ya no es el Eros de Platón, o el Eros de Freud, es la era plástica, es un Eros de Kardashian.

Conocí a Chez Negrete en una exposición colectiva que hubo en Querétaro, tres de sus obras estaban en la esquina rodeado entre otras obras. A lo lejos, mi primera impresión  fue de que se trataban de pinturas hiperrealistas pero al acercarme, para mi sorpresa, eran retratos fotográficos y me había lamentado de que solo hubieran tres fotografías “Uso la fotografía como un medio de expresión alternativo ya que la pintura no se me dio”, me dijo Chez, un día que nos sentamos a platicar en un restaurante en la Colonia San Rafael,  Al mostrarme una serie de fotografías que no estaban en la exposición, me advirtió que no ensuciara las fotografías, y me alegra que lo haya mencionado porque tenía migajas de pan en mis dedos, además, gracias a ese comentario le procuré un doble cuidado en mirar las fotografías de las mujeres.

 

Las fotografías de Chez son un replanteamiento de lo Erótico, de la posición de la mujer en torno a su femineidad, y el impacto estético que produce en el espectador. Erótica podría ser tu madre, hermana, maestra, sacerdotiza, amiga, abuela, niña... Es un Eros sin maquillaje, sin photoshop, sin cirugías plásticas, sin discursos autoeróticos. Es una profunda interacción con la subjetividad del otro.