La entrevista. el Editor.

una charla con Diego Ruzzarin.

Estos “compas”-el Editor y Diego Ruzzarin-, como diría un buen amigo mío, se pusieron a parlotear sobre sus negocios y sus filias, para encontrarse en la sala de juntas improvisada de las oficinas Inverosímil en la bella ciudad de México, aunque en el video nomás se vea una pared sin chiste. En medio de esa charla de cantina, sin las cervezas, sin los tragos, sin la botana, sin el ambiente, pero con toda la actitud. Salieron de esas dulces voces.  bonitos temas del juego como experiencia cotidiana, de todas las posibilidades que tenemos para jugar y que poco experimentamos.

 

En serio, que levante la mano -mientras lee- quien tome riesgos durante su día cotidiano, sólo con el afán de divertirse; que levante la mano quien juegue con las reglas en su trabajo para crear una nueva posibilidad; que levante la mano -y esto ya parece reguetón- quien en la cotidianidad hace del juego una forma de vivir.

 

Conforme van pasando los minutos del video, se pusieron medio dramáticos, medio intensos, porque pasaron hablar de filósofos de mercadotecnia y de uno que otro “haiter” en las redes sociales. Pensaron sobre la creatividad y sobre el aburrimiento, el mismo que yo tengo ahora cuando escribo esto o el que tendrán ustedes cuando vean en los vídeos a estos dos. ¡Quién de nosotros no está aburrido y en medio de ese aburrimiento se le ocurrió una gran idea o al menos una idea! Que sí es importante ser agresivo para jugar, que sí es importante romper las reglas, que si de pronto aparece el verdadero PUG que se pone a lamer al editor (fue, tal vez, de las pocas cosas espontáneas de la conversación).

Y ya después la cosa si se puso un poco extraña porque el Editor habló sobre el estado mental de estar a la deriva de correr riesgos y sacado de la manga, Diego propuso el tema de la curaduría personal, y la verdad en ese momento ya no supe qué pensar: que ellos me digan qué pensar.

 

Ya casi para terminar, por fin se pusieron hablar de algo interesante mientras el verdadero PUG fue a hacer pipí.  Ellos discutieron sobre “democratización de la calidad”; no les voy a negar que da un poco de flojera pensar en eso, a lemor vale la pena pensar en ello, ¿cuánto de lo que consumimos, cuánto de lo que pagamos, cuánto que deseamos vale en realidad lo que cuesta? ¿pagar por tener calidad nos parece tan razonable, tan simple? Pero quizá no estén unidos, no tengan que estar unidos.

El Editor y Diego nos han dejado una clara muestra de lo que significa Inverosímil, de lo que significa lo contemporáneo, una mezcla de ponerse hablar en serio y tener enfrente a un perro, literalmente. Que esta entrevista sirva para ponernos hablar serio de algunas cosas, pero que también sirva para no olvidar que tenemos que ir a la calle y hablar y platicar con cualquiera que se nos pase por enfrente, ya veremos en las siguientes ediciones de Inverosímil al Editor hablando en serio y también -por qué no- jugando a hablar.

 

Gracias mil a Diego, te amamos.

 

De la calidad del vídeo, de la edición del mismo, del sonido, de la locación, iremos mejorando, o empeorando para mejorar. Disculpas por eso.

 

mi otro yo, el Editor.